A través de distintos proveedores institucionales y de recursos propios, las empresas se abastecen de “inteligencia de negocios”, es decir, de la información comercial, económica, científica, cultural o política de valor estratégico para su crecimiento.
El artículo describe el tipo de “inteligencia” que requieren, en la Argentina, empresas de distintos perfiles y tamaños; los lugares en donde la obtienen, y los esfuerzos de un líder tecnológico global (en este caso, Tenaris) por desarrollarla in house.
Mientras la Fundación BankBoston y otros proveedores de inteligencia para el comercio exterior ayudan a las pymes locales a exportar, el protagonismo creciente de la tecnología está dando lugar a una incipiente relación ciencia-empresa, facilitada por el Estado y alentada por el Conicet. Los primeros productos de esta relación ya están en las farmacias y en los supermercados.