El término “abierto” es rico en connotaciones y significados positivos: se lo asocia con franqueza, libertad, flexibilidad, expansión, compromiso, compartir. Pero no es un adjetivo que se haya usado tradicionalmente para describir a las empresas.
Sin embargo, Tapscott sostiene que hay tres dimensiones especiales de la apertura que realmente cuentan en la arena de los negocios: transparencia, expansión de fronteras y propiedad intelectual compartida.